
Una tienda misteriosa![/useruploads/ctx/a/15906519/r/s/1893319/cast_u2_1_tienda.mp3?idcurso=392829]()
FRANCESC ADRIÀ (Adaptación)
Víctor huye de un grupo de chicos que intenta acosarle y se refugia en el taller de reparaciones del señor Bohigues. Este primer encuentro fortuito y un poco tenso será el inicio de una gran amistad.
Escena 1
SEÑOR BOHIGUES, VÍCTOR OSAMA
(Se oyen golpes metálicos. Los provoca un hombre sentado de espaldas al espectador. Suena, impetuoso, un dring greuenlinck glinck duinck y, a continuación, un portazo. Un chaval se ha escurrido hasta el centro del taller. Al girar la silla, apreciamos que el hombre lleva unas gafas con luz incorporada que dan un aspecto tenebroso a su cara. El recién llegado tensa su tirachinas. Se trata de VÍCTOR OSAMA .)
SEÑOR BOHIGUES: ¿Qué necesitas?
VÍCTOR OSAMA: He entrado por miedo y ahora tengo más miedo.
SEÑOR BOHIGUES: Eso es normal. Entramos en una pastelería con hambre y cuando vemos todos los pasteles tenemos el doble de hambre.
VÍCTOR OSAMA: Ahora entiendo por qué mi madre no me da permiso para entrar en lugares desconocidos.
(El SEÑOR BOHIGUES ríe. Deja lo que tiene en la mano, apaga la luz de sus gafas. Víctor Osama continúa apuntando al Señor Bohigues con el tirachinas. Este se desplaza hasta los interruptores. Va perdiendo atributos fantasmales y nos descubre a un hombre mayor con el pelo canoso.)
SEÑOR BOHIGUES: A ver si así... (Al accionar el interruptor se accionan unos ruidosos juguetes mecánicos.) Este no es. No es. No es. (Finalmente, acierta a encender las luces. Víctor Osama continúa en posición de lanzamiento. Cuando el SEÑOR BOHIGUES lo ve, alza la mano como un jefe sioux a punto de fumar la pipa de la paz.) ¡Eh! ¿Está cargado?
VÍCTOR OSAMA: A tope. Y no lo dude. ¿Quiere probarlo? (Hace una pausa, mira al techo y ve los aviones colgados.) Son chulos, los aviones.
SEÑOR BOHIGUES: Es una colección. Y falta uno. (Pausa) Ahora, podríamos volver al principio. Baja eso. ¿Qué necesitas?
( VÍCTOR OSAMA afloja el tirachinas sin soltarlo y se acerca a la puerta, abre con cautela y mira.)
VÍCTOR OSAMA: Me perseguían unos chicos mayores. Ya se han ido.
SEÑOR BOHIGUES: Cierro a las siete y media. Podría acompañarte.
VÍCTOR OSAMA: No, no. Llevo teléfono para llamar a mi madre, pero, si me ven hacerlo, el móvil me dura en las manos el tiempo de abrir la tapa. Si el cartel de fuera dice que se reparan juguetes, ¿cómo es que veo una cortadora de césped, ruedas de motocarro, una aspiradora...?
SEÑOR BOHIGUES: Gran pregunta. ¿Qué piensa el señor que viene huyendo de unos chicos mayores y al que además le sobra tiempo para fijarse en todo? ¿Cómo es que ha podido leer el cartel donde pone: «Se reparan juguetes»?
VÍCTOR OSAMA: Porque, desde que nos mudamos a esta ciudad, paso por delante todos los días cuando voy a la escuela. Y me gusta leer.
SEÑOR BOHIGUES: El señor que lee carteles cuando va a la escuela, ¿qué cree que será más difícil reparar, un juguete que tiene los tornillos así de pequeñitos, o, por ejemplo, la aspiradora que los tiene así de gordos?
VÍCTOR OSAMA: Los juguetes. Porque hace nada desmonté un reloj y no había manera de volver a colocar las ruedas dentadas. Muchas gracias por dejar que me esconda. El peligro ya ha pasado.
SEÑOR BOHIGUES: Estoy muy agradecido por su ilustre visita.
(Sale. El SEÑOR BOHIGUES chasquea los dedos y los juguetes se activan.)
Dentado: Que tiene dientes o puntas parecidas a ellos.
Ilustre: Noble y distinguido; célebre.
El ladrón de palabras![/useruploads/ctx/a/15906519/r/s/1893319/cast_u2_2_ladron.mp3?idcurso=392829]()
ANTONIO DE LA FUENTE ARJONA (Adaptación)
Bicicletas, coches, bolsos, joyas, móviles y carteras son los objetos comúnmente codiciados por los ladrones, pero el telediario de hoy informa de un caso muy peculiar: anda suelto un ladrón de palabras.
Escena 1
(El telón se abre; de fondo, suena la famosa música televisiva del Telediario. En el escenario vemos una pantalla gigante de televisión; en su interior, muy seria y como las de verdad, LA PRESENTADORA.)
LA PRESENTADORA: Suspendemos la programación habitual para informarles de un importante suceso: desde hace varios días se vienen observando en todo el barrio extrañas desapariciones de palabras. Este hecho se caracteriza por ciertos síntomas: las personas están hablando normalmente y de pronto pierden la memoria, les cuesta encontrar una determinada palabra hasta que se dan cuenta de que la han olvidado por completo. Este ha sido el caso de la Señora de Gordillo, que, estando en el mercado, justo cuando le tocó su turno en la cola de la verdulería de Don Paco, de pronto... pero mejor véanlo ustedes mismos...
(LA PRESENTADORA señala hacia un lateral, fuera de la pantalla de televisión; allí vemos la siguiente escena:)
SEÑORA DE GORDILLO: ¡Hola, Paco!
DON PACO: Buenos días, ¿qué desea?
SEÑORA DE GORDILLO: Ponme un kilo de...
DON PACO: ¿Un kilo de qué?
SEÑORA DE GORDILLO: De... de esto redondo...¿Cómo se dice...?
DON PACO: (Pensativo, intentando ayudar a la SEÑORA DE GORDILLO.)
¿De esto redondo...? ¿Manzanas?
SEÑORA GORDILLO: No, hombre, no. Esto rojo que...
DON PACO: ¡Ah, ya sé! Usted quiere un kilo de remolachas.

SEÑORA DE GORDILLO: (La SEÑORA DE GORDILLO empieza a enfadarse.) ¡No, no, no...!
LA PRESENTADORA: Pero el caso más grave de desaparición de palabras se ha producido durante la inauguración de la fuente del barrio, y ha tenido como protagonista a nuestro alcalde, que en pleno discurso... ( LA PRESENTADORA señala hacia otro lado del escenario, fuera de la pantalla de televisión; allí aparece el ALCALDE, acompañado de sus dos Concejales, todos trajeados para la ocasión.)
ALCALDE: Gracias al esfuerzo de todos ya tenemos esta bonita fuente en el barrio, por fin veremos manar de ella ese precioso líquido: el... el... (Parece que también se le ha olvidado lo que iba a decir, el ALCALDE se pone nervioso porque todo el barrio le está mirando.) El..., el... (Mira a sus CONCEJALES pidiéndoles ayuda.)
CONCEJAL 1: ¿El coche?
CONCEJAL 2: ¿El pan?
ALCALDE: No, eso que todos esperábamos...
(LOS CONCEJALES, clarísimamente, se están burlando de su ALCALDE.)
ALCALDE: ¡No, no, no! (El ALCALDE se está poniendo furioso.) Eso que debe salir de la fuente...
CONCEJAL 1: ¿Vino?
CONCEJAL 2: ¿Petróleo?
ALCALDE: (El pobre está a punto de llorar.) No, no...
LA PRESENTADORA: Se sospecha que pueda tratarse de un ladrón de palabras. La última vez que actuó este ser malvado fue en el colegio del barrio, cuando la profesora de música tuvo que acabar la clase silbando al haberle sido robadas la mayoría de sus... sus... ¿cómo era esto?, si lo he dicho antes..., sus... eso que se dice y escribe... eso que está compuesto de letras..., si lo tenía en la punta de la lengua... (De pronto LA PRESENTADORA cambia la cara, mira a todas partes asustada y sale corriendo gritando:) ¡Me han robado! ¡Me han robado!
(Mientras se cierra el telón, vuelve a sonar la música del Telediario.)
Síntoma: Señal, indicio de algo que está sucediendo o va a suceder.