El equipo de científicos que en septiembre de 2011 anunció que unos neutrinos habían superado la velocidad de la luz durante un experimento ha asumido que la medición fue errónea. Esta es la conclusión definitiva de una sesión celebrada el día 8 de junio en el marco de la xxv Conferencia Internacional sobre la Física de Neutrinos, en Kioto (Japón). Los resultados de cinco equipos de físicos han confirmado al unísono que los «neutrinos supralumínicos» no son más que el producto de un error de medición. Hasta que se demuestre lo contrario, todas las partículas respetan la limitación cósmica de la velocidad de la luz, de acuerdo con la teoría de la relatividad formulada en 1905 por Albert Einstein.
Los neutrinos supralumínicos fueron objeto de grandes titulares de prensa en septiembre de 2011, debido al trabajo de un equipo de físicos del CERN, la organización europea de investigación nuclear. Este equipo, que trabaja con el detector de neutrinos «ÓPERA», acrónimo inglés de Oscillation Project with Emulsion-tRacking Apparatus, instalado bajo el macizo del Gran Sasso, en Italia, había registrado un exceso de velocidad que contravenía las leyes de la física. Según su cronometraje, los neutrinos habían recorrido los 730 km que separan Ginebra del Gran Sasso en un tiempo un poco inferior al que habría requerido un rayo de luz para salvar la misma distancia, lo que implicaba una velocidad mayor que la de la luz. Aun así, esta mínima superación de la velocidad de la luz es contraria a la teoría de la relatividad de Einstein.
El pasado mes de febrero, unos investigadores ajenos a «ÓPERA» concluyeron que los resultados estaban distorsionados por una mala conexión de una fibra óptica entre un GPS y un ordenador para la medición, lo que pudo inducir un retraso del cronometraje, que explicaría el exceso de velocidad constatado anteriormente. Las auditorías realizadas con posterioridad han confirmado que la conexión falla y acorta el tiempo de viaje de los neutrinos en 74 nanosegundos. Además, el reloj de gran precisión usado por «ÓPERA»también se distorsionó un poco y añadió 15 nanosegundos al tiempo de viaje, explican los miembros de «ÓPERA». Una vez corregidos estos errores, los neutrinos medidos entre el CERN y el Gran Sasso viajan en realidad a una «velocidad coherente» con la teoría de Einstein, concluye el CERN, por lo que Einstein siempre tuvo razón.
Texto adaptado de www.elperiodico.com, 8 de junio de 2012.
